Fuerte de corazón

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De Cindy Baldhoff

Después de ser diagnosticado con fibrilación auricular, Mark Spitz, una leyenda de la natación, está educando a otras personas acerca de la enfermedad.

Mark Spitz se convirtió en una persona famosa después de ganar siete medallas de oro en los Juegos Olímpicos de Múnich de 1972. Carteles icónicos consolidaron aún más su popularidad y, en 1999, fue el único nadador incluido a la lista de los 50 mejores atletas de SportsCentury de ESPN. Aunque a los 22 años se retiró del entorno competitivo, ha seguido viviendo una vida sana y activa.

Esa imagen vibrante de salud que proyectaba causó que fuera aún más impactante su anuncio en septiembre de 2019, a través de Twitter, de que le habían diagnosticado fibrilación auricular (FA).

“Hoy se cumple el aniversario de mi séptima victoria de Medalla de Oro en los Juegos Olímpicos de 1972″, tuiteó. “Después de competir a ese nivel, nunca imaginé que me diagnosticarían una enfermedad cardíaca como esta”.

Luego de recibir su diagnóstico, Spitz empezó a trabajar para crear conciencia sobre la FA. También se ha convertido en el portavoz de AliveCor, el fabricante de KardiaMobile, el dispositivo personal de electrocardiogramas (ECG). (Ver el recuadro). Spitz habló con Heartbeat sobre su diagnóstico, lo que ha aprendido de este y lo que quiere que otras personas sepan.

Heartbeat: ¿qué síntomas lo llevaron a descubrir que tenía FA?

Mark Spitz: La primera vez que advertí los síntomas, estaba caminando hacia mi garaje y comencé a sentirme débil. No había hecho nada que me hiciera sentir físicamente exhausto o sin aliento, pero mi cuerpo se sentía agotado. Al principio, mi esposa y yo pensamos que estaba deshidratado, pero nada alivió la sensación y supe que algo andaba mal.

Heartbeat: ¿en cuánto tiempo lo diagnosticaron y cómo fue ese proceso?

Spitz: Mi esposa llamó a una ambulancia, y el personal médico me tomó la frecuencia cardíaca y la presión arterial. Desde un principio, pensaron que tenía FA. Inmediatamente ingresé al UCLA, donde me administraron soluciones por vía intravenosa en ambos brazos, una que contenía anticoagulante y otra para reducir el aumento de adrenalina. El médico me anestesió y envío tres descargas eléctricas al corazón mediante palas para restaurar el ritmo sinusal, pero no funcionó porque mi frecuencia cardíaca no estaba lo suficientemente baja. Estaba en 160, cuando probablemente debería haber estado en 120. Tan pronto pudieron controlar el ritmo cardíaco, me dieron de alta del hospital.

Al día siguiente, volví y me conectaron a un aparato que monitoreaba el corazón a través de tres puntos de contacto. La información sobre mi corazón fue enviada a un teléfono Android que luego envió los detalles a una empresa en Texas. Noventa minutos después, la empresa llamó para informarme que estaba sufriendo una FA.

Heartbeat: como exatleta olímpico y alguien que sigue cuidando mucho su salud y condición física, ¿cuán impactante fue recibí ese diagnóstico?

Spitz: me conmocionó. Dada mi edad y peso cuando me diagnosticaron FA, no pensé que estaba en riesgo de sufrir una enfermedad cardíaca. Lo verdaderamente sorprendente fue enterarme por los médicos de que hay estudios que demuestran que los atletas de élite, que suelen resistir entrenamientos arduos, después de los 50 años tienen un 38 % más de predisposición a padecer fibrilación auricular.

He aprendido desde entonces que la fibrilación auricular es el tipo más común de arritmia cardíaca, y que se estima que entre 2.1 y 6.7 millones de personas en los EE. UU. la padecen. Desde que fui diagnosticado, la percepción que tenía sobre mi salud ha cambiado de una manera que nunca me hubiera imaginado cuando era más joven.

Heartbeat: desde una perspectiva mental y emocional, ¿qué cambios hizo para enfrentar la FA?

Spitz: después de transcurridas las primeras semanas de pruebas y citas médicas, tuve que aceptar el hecho de que esto podía pasarle a cualquiera, en cualquier momento. No tuvo nada que ver con mi estilo de vida. Siempre he estado pendiente de mi salud, pero recibir un diagnóstico como ese está fuera del control de cualquier persona. Lo tomé solo como un nuevo desafío diario que tenía que aceptar, y sobre el que debía educarme para sentirme bien nuevamente.

Heartbeat: ¿qué tipo de cambios en su estilo de vida ha hecho para poder manejar la enfermedad?

Spitz: siempre he llevado un estilo de vida saludable, pero el cambio más importante ha sido ceñirme a una rutina diaria. Desde acostumbrarme a una dieta y hacer ejercicio hasta usar el dispositivo KardiaMobile, todos los días me aseguro de hacer las cosas que sé que tendrán el mejor efecto a corto y largo plazo para el corazón.

Por ejemplo, soy mucho más consciente de lo que como. Todas las mañanas, desayuno avena orgánica y me aseguro de que mi alimentación consista en frutas y verduras frescas. No consumo alimentos fritos, y tengo muy en cuenta la cantidad de carbohidratos que ingiero. También comencé a nadar de nuevo. El objetivo es nadar 30 minutos diarios, además de salir a caminar todos los días con mi esposa.

Heartbeat: ¿cuál cree usted que sea la principal idea falsa que la gente tiene sobre la FA?

Spitz: creo que la mayor equivocación es creer que no les sucede a las personas sanas, cuando, de hecho, le puede pasar a cualquiera, incluso a los atletas. Si bien hay una seria de cosas que pueden causar fibrilación auricular, como tener antecedentes de ataques cardíacos o hipertensión arterial, no sabía que alguien como yo podría padecerla: alguien que siempre ha llevado una vida saludable.

Heartbeat: ¿qué habría querido saber antes?

Spitz: que esta enfermedad les sucede a millones de personas cada año. Que a uno lo diagnostiquen una enfermedad siempre causa un poco de temor debido a lo desconocido, pero si la FA se controla adecuadamente, no hay mucho riesgo. Uno puede reanudar su rutina de vida y de ejercicios.

Heartbeat: ¿qué le gustaría que más personas entendieran sobre la FA?

Spitz: quisiera que la gente sepa que existen herramientas que pueden ayudar a controlar adecuadamente la salud del corazón. Existen aparatos sencillos que le permiten vivir su vida con confianza, sin que se cierna sobre usted una nube constante de miedo o preocupación. También quisiera que sepan que aún pueden seguir en control de sus vidas y de su salud; solo necesitan estar a diario más pendientes de sus organismos.

Heartbeat: ¿por qué era importante para usted hablar sobre esto y ser portavoz de AliveCor?

Spitz: tener al alcance de la mano este tipo de conocimiento sobre el corazón es sumamente importante. Ahora estoy tranquilo acerca de cómo me siento, en cualquier momento y durante todo el día. Debido a que muchas personas desconocen que incluso pueden tener acceso a este tipo de información en el hogar y en sus dispositivos móviles, creo que es esencial continuar educando a las personas, y compartir mi historia, para que otros sepan que hay herramientas importantes, como KardiaMobile, disponibles para ayudarlos a ser proactivos en el tratamiento de las enfermedades cardíacas.

Además, en el mundo de los dispositivos médicos la confianza del consumidor proviene de saber que la FDA ha examinado minuciosamente y aprobado estos dispositivos. En la industria existe un estándar que los fabricantes de dispositivos médicos tienen que cumplir, y AliveCor lo ha podido cumplir con respecto a los dispositivos móviles.

Heartbeat: ¿cómo lo ayuda tener acceso a ese tipo de tecnología?

Spitz: Es parte de mi naturaleza querer saber qué está a punto de ocurrir, ya sea en la próxima hora o durante el resto del día. Por eso, utilizo esta tecnología para llevar la delantera porque prefiero saber mi frecuencia cardíaca antes de ir al médico, para no tener que preocuparme ni angustiarme si recibo resultados adversos. Utilizo esta tecnología como una herramienta para mantener una actitud positiva.